¿Necesita un milenial un seguro de vida?

Si eres un milenial, entonces tienes, como mucho 35 o 36 años. Habría que estar loco para decirte que necesitas un seguro de vida. El caso es que, sí, lo estamos.

En primer lugar, tienes que saber que el seguro de vida, como el amor, no tiene edad. No tiene que ver con la juventud, sino con la existencia de proyectos a plazos más o menos largos. Y tú, los tienes, ¿verdad? En realidad, desde el instante en que te planteas cualquier proyecto de futuro que dependa de ti, ya estás en el terreno del seguro de vida.

Si se trata de una adquisición que irás pagando poco a poco a lo largo del tiempo, tienes que saber que hay una probabilidad, pequeña pero la hay, de que ocurra algo a mitad de camino que te impida seguir pagando. Seguramente pensarás: “Eso no me va a pasar…”, pero en ese caso, corres con todo el riesgo. Aquí no funciona el quien no arriesga, no gana; aquí, mira tú, a veces gana quien no se arriesga

Pero tranquilo, que no nos vamos a poner dramáticos. No te agobies, porque eres afortunado por no tener que hacerlo; al fin y al cabo, estadísticamente hablando, la probabilidad de que te pase algo malo es la misma de que tires 2.500 veces una moneda sin sacar una sola cara.

La mayor parte de los productos de seguro que se ofrecen en el mercado son de ahorro: los compras tú y los disfrutas tú mismo. La hucha del cerdito la habrás visto mil veces, y el seguro de ahorro es eso.

La mayor parte de los productos de seguro que se ofrecen en el mercado son de ahorro: los compras tú y los disfrutas tú mismo.

 Lo que hace el seguro es garantizarte una rentabilidad para tus ahorros, o, en caso de que no lo haga, ofrecerte una serie de alternativas de inversión entre las cuales te puedes mover, optimizando tus resultados.

Así, cosas como financiar un máster o un viaje de estudios fuera de España, independizarte o algo más ocioso, son cosas que se pueden hacer a través de un seguro de ahorro. Quitándote una copa cada sábado, a lo mejor puedes irte de casa, por ejemplo.

Algunos productos incluso cuentan con ventajas fiscales en tu IRPF. Y eso es algo que te beneficia. Nadie te va a quitar pasta. Sino todo lo contrario, incluso puede crecer. Sólo hay que mentalizarse un poco y no ser tan cigarra aunque sigas en tu carpe diem de la eterna juventud. Todo es compatible. Aunque no te pegues fiestas en Ibiza ni te vayas a Punta Cana, cuando te jubiles tendrás otros entretenimientos que también te costarán dinero.

Tienes que saber una cosa y es que cuentas con algo muy valioso para el ahorro que los viejos no tienen. Posees, aunque no seas muy consciente, la mercancía más preciada para un buen ahorro y sin mucho esfuerzo: el tiempo.

¿Cómo crece tu ahorro?

El ahorro, muy especialmente el que tiene una garantía financiera mínima, lo hace siempre mejor cuanto más tiempo le dejas para que trabaje. Esto es así porque funciona mediante el interés compuesto. ¿Que qué es eso? Es algo tan sencillo como que el primer año tu ahorro da una rentabilidad sobre lo que pones; al año siguiente, la rentabilidad se obtiene sobre lo que ya pusiste más la rentabilidad acumulada del primer año.

El ahorro es como una planta: cuanto antes la hayas plantado, más alta estará hoy

Así, conforme pasa el tiempo, el ahorro crece más; y si se ahorra poco tiempo, lógicamente, crece menos. El ahorro es como una planta: cuanto antes la hayas plantado, más alta estará hoy.

Y estarás pensando, “Con lo que gano es imposible que ahorre. Eso de ahorrar es de ricos” pero eso no es así, de veras. Porque el ahorro, por pequeño que sea, es fructífero. Una persona con más dinero probablemente ahorrará más que otra con menos, eso está claro; pero eso no quiere decir que sea más ahorradora. Lo realmente importante no es ahorrar mucho, sino darle tiempo al ahorro, el que sea, para que trabaje.

Lo racional es que, cuanto más joven seas, más te ocupes de tu jubilación

¿Qué pasa si ahorras 10 euros todos los meses?

Como cuando dejas que la levadura actúe en un pastel en el horno. O como cuando corres, que siempre dicen que es más importante la resistencia y no tanto la velocidad y cansarse antes. La clave es el tiempo.

Es obvio que quedan muchos mundiales de fútbol y muchas noches desfasadas hasta el día que te jubiles. Pero llegará ese momento. Y, aunque pueda parecer que lo normal es no pensar en ello, en realidad, lo racional es que, cuanto más joven seas, más te ocupes de ello; por la simple razón de que, siendo joven, te puedes permitir enfrentar ese problema mediante esfuerzos bastante modestos. Tienes toda la vida por delante para ahorrar sin darte ni cuenta y nadie te va a quitar ninguna fiesta, sino que el ahorro te dará más cuando te jubiles.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s